Megalitismo en Calaceite


Con mi amigo Alfonso Dueñas, de Calaceite, hemos hecho un recorrido por una parte del término municipal. Hemos estado en lugares recorridos por él previamente, y hemos encontrado una presencia megalítica de importancia. 

La Roca Caballera ya fue un aviso de que Calaceite tiene un  potencial arqueológico de gran nivel no sólo en la cultura íbera. Aún nos quedan por recorrer muchas zonas de la localidad, que seguro nos depararán nuevos descubrimientos.

Las cruces

La primera gran sorpresa del recorrido: esta cruz es idéntica a la que aparece grabada en la Roca Caballera, también de Calaceite, y de dimensiones similares. Está en una roca con forma romboidal, de dimensiones aprox. de 5 x 3 metros en sus diagonales, en las inmediaciones del poblado del Tossal Redó.

La cruz parece orientada a la salida del sol en el solsticio de invierno (lo mismo que la de la Roca Caballera), aunque con un error considerable, en torno a los 10º; como la diagonal mayor de la roca sigue la orientación N-S pero también con un error parecido, creemos que la roca se ha desplazado por efecto de la erosión que provocan las lluvias en la base de arena y piedras sobre la que se apoya.

Resaltamos lo siguiente:

a) la cruz tiene tres canículos en el extremo que mira a la salida del sol en el solsticio de invierno, lo que nos indica que el brazo pequeño es el más importante; nada que ver con una cruz cristiana. Podemos afirmar que es una representación divinizada del sol.

b) observamos un semicírculo grabado rodeando la cruz, que parece corresponda a algún elemento astronómico (la bóveda celeste o la órbita del sol)

c) hay otros grabados en la roca, difíciles de ver según sea el momento de la luz del sol, que estudiaremos más adelante.

Una cruz muy parecida a la anterior, aunque sin los 3 canículos. Hay una cierta distancia entre las dos cruces. Marca perfectamente los puntos cardinales, realzando el sur.
No lejos de la cruz anterior, encontramos ésta, que es idéntica. No marca los puntos cardinales por un error de unos 10%, por lo que suponemos que la roca se ha desplazado por efectos de la erosión de la lluvia sobre el suelo

Estas dos cruces no tienen orientación astronómica alguna.En el caso de la de más arriba, dibuja con gran precisión la forma del cruce de caminos donde está grabada.







Pileta en piedra
Es una pileta cuadrangular, de 70 x 25 x 25 cm aprox., en las inmediaciones del poblado del Tossal Redó. Se puede pensar en un uso para abrevadero de animales, pero nos llama la atención:
a) no está sostenida sobre el suelo, sino que descansa sobre otras piedras
b) aparecen varias alineaciones de piedras en su alrededor
c) es el punto de acceso a un pequeño túmulo o elevación de terreno, que hoy por hoy es inexplorable por la abundancia de vegetación.



Observatorio del solsticio de invierno y cazoletas
Dos rocas formando un arco, en las inmediaciones del  poblado del Tossal Redó. El largo total es de unos 3 metros aprox.
- Por el punto donde las rocas se tocan (línea azul), mirando al horizonte, veríamos la puesta de sol en el solsticio de invierno.

- en cada roca hay dos cazoletas, dispuestas según el arco



Rocas con formas poligonales y orientaciones astronómicas
Todas estas rocas están en la misma zona. Las triangulares (las dos de abajo; la de la derecha con una parte rota) están a una distancia de unos 10 m.Las dimensiones de la roca cuadrangular es de unos 50 cm de lado y  las triangulares (que son triángulos equiláteros casi  perfectos), en torno a los 60 cm de lado.
Las orientaciones astronómicas están muy claras. El agujero central parece destinado a contener un palo vertical cuya sombra serviría de calendario. Concretamente, en el caso de las rocas triangulares, en los equinoccios la sombra de un palo en el agujero seguiría la línea roja que hemos dibujado.





Roca redondeada sobre plataforma cuadrada
Sobre una plataforma cuadrada de unos 4 metros de lado, aparece en su centro una roca de forma circular de 1 metro de diámetro aprox. Una cruz grabada en esta última trata de cristianizar el lugar; es la prueba de que estamos en un lugar sagrado.


"El rasgo más significativo (…) es que muchos de estos monumentos parecen presentarse alineados sobre las posiciones del nacimiento y trasmonto del sol y de la luna, en el momento de los solsticios. Esto es lo que propuso Hawkins para Stonehenge, pero ésto había sido ya demostrado y de forma más convincente por Thom, fundándose en el estudio de numerosos monumentos. Su histograma de declinaciones observadas muestra que numerosos alineamientos de piedras, que son lo más significativo en tales estructuras, señalan la dirección del sol levante o poniente, de los solsticios de invierno o de verano o de los cuatro puntos extremos del ciclo de 18,6 anualidades de la luna. Ciertamente que en parte las piedras han podido ser colocadas en su lugar, como una especie de registro de observaciones astronómicas. Así, cada monumento venía a ser un símbolo a la vez que un registro permanente de una cierta información sobre el mundo, tan sofisticado ya como cuando se conoce la primera escritura. Y al mismo tiempo los alineamientos y los círculos constituían centros de observaciones y de rituales que, con toda evidencia, se presentan vinculados al ciclo estacional y a los movimientos de la luna y el sol." (El alba de la Civilización, Colin Renfrew, ed. Istmo)